miércoles, 18 de diciembre de 2013

"Soy esa flor". Alfonsina Storni

HİKMET ÇETİNKAYA, Alfonsina Storni, Soy esa flor, Mónica López, poesía
Cuadro de HİKMET ÇETİNKAYA

Tu vida es un gran río, va caudalosamente,
a su orilla, invisible, yo broto dulcemente.
Soy esa flor perdida entre juncos y achiras
que piadoso alimentas, pero acaso ni miras.

Cuando creces me arrastras y me muero en tu seno,
cuando secas me muero poco a poco en el cieno;
pero de nuevo vuelvo a brotar dulcemente
cuando en los días bellos vas caudalosamente.

Soy esa flor perdida que brota en tus riberas
humilde y silenciosa todas las primaveras.

ALFONSINA STORNI



poema del día, Alfonsina Storni, poesía en Alcalá de Henares


Otros poemas:
"No estés lejos de mí ni un solo día". Pablo Neruda
"La balada del amor tardío". Juana de Ibarbourou
"Dos palabras". Alfonsina Storni

sábado, 7 de diciembre de 2013

"Si la casualidad es la más empeñosa jugada del destino...". Olga Orozco

Erica Hopper, Olga Orozco, Poema del día, Mónica López
Cuadro de Erica Hopper
Si la casualidad es la más empeñosa jugada del destino,
alguna vez podremos interrogar con causa a esas escoltas de genealogías
que tendieron un puente desde tu desamparo hasta mi exilio
y cerraron de golpe las bocas del azar.
Cambiaremos panteras de diamante por abuelas de trébol,
dioses egipcios por profetas ciegos, garra tenaz por mano sin descuido,
hasta encontrar las puntas secretas del ovillo que devanamos juntas
y fue nuestro pequeño sol de cada día.
Con errores o trampas, por esta vez hemos ganado la partida.

OLGA OROZCO



poema del día, Olga Orozco, poesía en Alcalá de Henares

Otros poemas:

viernes, 15 de noviembre de 2013

"Con las piedras, con el viento...". José Hierro

Childe Hassam, José Hierro, poesía, Mónica López
Cuadro de Childe Hassam
Con las piedras, con el viento
hablo de mi reino.

Mi reino vivirá mientras
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo.
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.

Hay que no sentirse solo.
Compañía presta el eco.
El atormentado grita
su amargura en el desierto.
Hay que desendemoniarse,
liberarse de su peso.
Quien no responde, parece
que nos entiende,
con las piedras, con el viento.

Se exprime así el alma. Así
se libra de su veneno.
Descansa, comunicando
con las piedras, con el viento.

JOSÉ HIERRO


poema del día, José Hierro, poesía en Alcalá de Henares



Otros poemas:
La paloma. Rafael Alberti
Versos para Ana. Carilda Oliver Labra
La primavera besaba. Antonio Machado



miércoles, 13 de noviembre de 2013

"El amor y el amante". Luis Cernuda

Marianne Stocke, pintura, Luis Cernuda, poesía, el amor y el amante
Cuadro de Marianne Stocke
¿Eres amor? Pasa el fuego,
cruza con alas el mar,
despierta a  la vida el sueño,
da hermosura a lo real.

¿Eres tan sólo la sombra?
Cubre con su  resplandor
tu mentira. Haz que la sombra
venza al fuerte, al puro amor.

LUIS CERNUDA



poema del día, Luis Cernuda, poesía en Alcalá de Henares


Otros poemas:


sábado, 19 de octubre de 2013

"Caminante no hay camino...". Antonio Machado

Andrés Rueda, pintura, Mónica López Bordón, poesía, Antonio Machado, Caminante
"Entre la calma y el sueño" de Andrés Rueda
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

ANTONIO MACHADO


poema del día, Antonio Machado, poesía en Alcalá de Henares



Otros poemas:
Canción de pescadoras. Gabriela Mistral
Ayer te besé en los labios. Pedro Salinas
Escribo. Gloria Fuertes

sábado, 28 de septiembre de 2013

¡Cuánto sabe la flor! Sabe ser blanca... Pedro Salinas

Brenda Burke, Pedro Salinas, Mónica López Bordón
Cuadro de Brenda Burke
¡Cuánto sabe la flor! Sabe ser blanca
cuando es jazmín, morada cuando es lirio.
Sabe abrir el capullo
sin reservar dulzuras para ella,
a la mirada o a la abeja.
Permite sonriendo
que con su alma se haga miel.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe dejarse
coger por ti, para que tú la lleves,
ascendida, en tu pecho alguna noche.
Sabe fingir, cuando al siguiente día
la separas de ti, que no es la pena
por tu abandono lo que la marchita.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe el silencio;
y teniendo unos labios tan hermosos
sabe callar el "¡ay!" y el "no", e ignora
la negativa y el sollozo.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe entregarse,
dar, dar todo lo suyo al que la quiere,
sin pedir más que eso: que la quiera.
Sabe, sencillamente sabe, amor.

PEDRO SALINAS


poema del día, Pedro Salinas, poesía en Alcalá de Henares

Otros poemas:
Dos palabras. Alfonsina Storni
Entrega. Carmen Conde
Gacela del amor desesperado. Federico García Lorca


jueves, 26 de septiembre de 2013

"La casada infiel". Federico García Lorca

Trish Biddle, Federico García Lorca, Mónica López Bordón, poesía
Cuadro de Trish Biddle
Y que yo me la llevé al río 
creyendo que era mozuela, 
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago 
y casi por compromiso. 
Se apagaron los faroles 
y se encendieron los grillos. 
En las últimas esquinas 
toqué sus pechos dormidos, 
y se me abrieron de pronto 
como ramos de jacintos. 
El almidón de su enagua 
me sonaba en el oído, 
como una pieza de seda 
rasgada por diez cuchillos. 
Sin luz de plata en sus copas 
los árboles han crecido, 
y un horizonte de perros 
ladra muy lejos del río.

            *

Pasadas las zarzamoras, 
los juncos y los espinos, 
bajo su mata de pelo 
hice un hoyo sobre el limo. 
Yo me quité la corbata. 
Ella se quitó el vestido. 
Yo el cinturón con revólver. 
Ella sus cuatro corpiños. 
Ni nardos ni caracolas 
tienen el cutis tan fino, 
ni los cristales con luna 
relumbran con ese brillo. 
Sus muslos se me escapaban 
como peces sorprendidos, 
la mitad llenos de lumbre, 
la mitad llenos de frío. 
Aquella noche corrí 
el mejor de los caminos, 
montado en potra de nácar 
sin bridas y sin estribos. 
No quiero decir, por hombre, 
las cosas que ella me dijo. 
La luz del entendimiento 
me hace ser muy comedido. 
Sucia de besos y arena 
yo me la llevé del río. 
Con el aire se batían 
las espadas de los lirios.

Me porté como quien soy. 
Como un gitano legítimo. 
Le regalé un costurero 
grande de raso pajizo, 
y no quise enamorarme 
porque teniendo marido 
me dijo que era mozuela 
cuando la llevaba al río.

FEDERICO GARCÍA LORCA



poema del día, Federico García Lorca


Otros poemas:
Oda a la bella desnuda. Pablo Neruda
Versos para Ana. Carilda Oliver Labra
La última inocencia. Alejandra Pizarnik

domingo, 15 de septiembre de 2013

"Mujer y Ruiseñor". Germán Pardo García

Escha van den Bogerd, Mónica López Bordón, Germán Pardo García, poesía
Cuadro de Escha van den Bogerd
¡Mujer de los sinfónicos veranos,
tez de aluvión y cintilar de arena! 
¡Por los sueños hondura de colmena,
y un líquido turpial entre las manos!

¡Memórame en tus rojos meridianos!
¡En el rumor de la nocturna vena, 
y en el sonar de un cálamo de avena 
entre unos girasoles inhumanos! 

¡Indúltame, mujer tornasolada cual 
desnuda serpiente sin veneno y a un
laurel corporal entrelazada! 

¡Y escúchame cantar en un terreno
donde expira mi lengua bifurcada 
de hombre silbante y ruiseñor de trueno!

GERMÁN PARDO GARCÍA 
De “Himnos del Hierofante” 


poema del día, germán pardo garcía, poesía en Alcalá de Henares


Otros poemas:
Dos palabras. Alfonsina Storni
Las lenguas de diamante. Juana de Ibarbourou
La luz, la vida, el mar. Pedro Salinas


jueves, 5 de septiembre de 2013

"No estés lejos de mí ni un sólo día". Pablo Neruda

Frank Dicksee, Pablo Neruda, Mónica López Bordón, No estés lejos de mí ni un sólo día
Cuadro de Frank Dicksee

No estés lejos de mí un solo día, porque cómo, 
porque, no sé decirlo, es largo el día, 
y te estaré esperando como en las estaciones 
cuando en alguna parte se durmieron los trenes.


No te vayas por una hora porque entonces 
en esa hora se juntan las gotas del desvelo 
y tal vez todo el humo que anda buscando casa 
venga a matar aún mi corazón perdido.


Ay que no se quebrante tu silueta en la arena, 
ay que no vuelen tus párpados en la ausencia: 
no te vayas por un minuto, bienamada,


porque en ese minuto te habrás ido tan lejos 
que yo cruzaré toda la tierra preguntando 
si volverás o si me dejarás muriendo.

PABLO NERUDA



poema del día, Pablo Neruda, poesía en Alcalá de Henares

Otros poemas:
No renuncies. Mario Benedetti
La caída de las hojas. Nazim Hikmet
La primavera besaba. Antonio Machado


sábado, 31 de agosto de 2013

"Luna congelada". Mario Benedetti

Reflexiones, Trish Biddle, poesía, Mónica López Bordón, Mario Benedetti
"Reflexiones" Cuadro de Trish Biddle
Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

MARIO BENEDETTI


Poema del día, Mario Benedetti, poesía en Alcalá de Henares

Otros poemas:
La última inocencia. Alejandra Pizarnik
En ti la tierra. Pablo Neruda
Fuera de mí. Manuel Altolaguirre


jueves, 22 de agosto de 2013

"La paloma". Rafael Alberti

Rafael Alberti, la paloma, Mónica López Bordón, poesía, poema del día
  Se equivocó la paloma, 
se equivocaba. 
  Por ir al norte fue al sur, 
creyó que el trigo era el agua. 
  Creyó que el mar era el cielo 
que la noche la mañana. 
  Que las estrellas rocío, 
que la calor la nevada. 
  Que tu falda era tu blusa, 
que tu corazón su casa. 
  (Ella se durmió en la orilla, 
tú en la cumbre de una rama.)

RAFAEL ALBERTI


poema del día, Rafael Alberti, poesía en Alcalá de Henares


Otros poemas:
El oro de los tigres. Jorge Luis Borges
La caída de las hojas. Nazim Hikmet
Entrega. Carmen Conde

lunes, 19 de agosto de 2013

"Canción Otoñal". Federico García Lorca

Julio Romero de Torres, Federico García Lorca, Mónica López Bordón, poesía
Cuadro de Julio Romero de Torres
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea. 

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa. 

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas. 

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema? 

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca? 

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra? 

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas? 

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena. 

FEDERICO GARCÍA LORCA








poema del día, Federico García Lorca, poesía en Alcalá de Henares



Otros poemas:
Las lenguas de diamante. Juana de Ibarbourou
Dos palabras. Alfonsina Storni
Ayer te besé en los labios. Pedro Salinas

miércoles, 14 de agosto de 2013

"Esto es amor, quien lo probó lo sabe". Lope de Vega

Alma Tadema, Mónica López Bordón, Lope de Vega, Poesía, poema del día
Cuadro de Alma Tadema
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

LOPE DE VEGA


poema del día, Lope de Vega, poesía en Alcalá de Henares


Otros poemas:
La luz, la vida, el mar. Pedro Salinas
Oda a la bella desnuda. Pablo Neruda
Tu cabello sobre el mar. Paul Celan

lunes, 12 de agosto de 2013

"Versos para Ana". Carilda Oliver Labra

Olga Gouskova, Mónica López Bordón, Carilda Oliver Labra, poesía
Cuadro de Olga Gouskova
Yo no tengo tu modo de mirar a la niebla
ni tu ademán dispuesto en flor sobre la falda:
a mí me duelen las mariposas muertas
y los atardeceres con familia morada.
       
Pero tú, que eres triste como para apoyarte,
como para ser pura debajo de un manzano;        
tú, sin embargo, sabes
consolar a los pobres con la palabra sábado.
       
De dónde sacas ese retrato del azúcar;
ese conjunto tibio de sencillez en fiesta?
       
¡Ah, mujer sostenida por un color a música,
con qué cuidado hicieron tus manos entreabiertas!

CARILDA OLIVER LABRA



Poema del día, Carilda Oliver Labra, Mónica López Bordón


Otros poemas:
Romance de la pena negra. Federico García Lorca
Cuando el amor no dice la última palabra. Gloria Fuertes
Una querencia tengo por tu acento. Miguel Hernández

martes, 30 de julio de 2013

"Callejeo". Jorge Guillén

Leoniv Afremov, Jorge Guillén, Mónica López Bordón, Callejeo, poesía
Cuadro de Leoniv Afremov
No sabe adónde va.
Ni le orienta la nube
próxima que en el cielo
se aísla, ni conduce
por sí mismo sus pasos.
Le impulsa la costumbre
de pisar y avanzar.
Nada tal vez más dulce
ni de mayor consuelo
que la tarde de un lunes
cualquiera paseado
de pronto. No trascurre
la hora. Permanece
con todo su volumen
bajo la mano aquel
tiempo sin norte, dúctil,
propicio a revelar
algo impar en el cruce
de unas calles. ¡Perderse,
hacerse muchedumbre!

JORGE GUILLÉN

martes, 16 de julio de 2013

"Aquí en esta orilla blanca..." Luis Cernuda

poema del día

Aquí 
en esta orilla blanca 
del lecho donde duermes 
estoy al borde mismo 
de tu sueño. Si diera 
un paso mas, caerla 
en sus ondas, rompiéndolo 
como un cristal. Me sube 
el calor de tu sueño 
hasta el rostro. Tu hálito 
te mide la andadura 
del soñar: va despacio. 
Un soplo alterno, leve 
me entrega ese tesoro 
exactamente: el ritmo 
de tu vivir soñando. 
Miro. Veo la estofa 
de que está hecho tu sueño. 
La tienes sobre el cuerpo 
como coraza ingrávida. 
Te cerca de respeto. 
A tu virgen te vuelves 
toda entera, desnuda, 
cuando te vas al sueño. 
En la orilla se paran 
las ansias y los besos: 
esperan, ya sin prisa, 
a que abriendo los ojos 
renuncies a tu ser 
invulnerable. Busco 
tu sueño. Con mi alma 
doblada sobre ti 
las miradas recorren, 
traslúcida, tu carne 
y apartan dulcemente 
las señas corporales, 
por ver si hallan detrás 
las formas de tu sueño. 
No lo encuentran. Y entonces 
pienso en tu sueño. Quiero 
descifrarlo. Las cifras 
no sirven, no es secreto. 
Es sueño y no misterio. 
Y de pronto, en el alto 
silencio de la noche, 
un soñar mío empieza 
al borde de tu cuerpo; 
en él el tuyo siento. 
Tú dormida, yo en vela, 
hacíamos lo mismo. 
No había que buscar: 
tu sueño era mi sueño.

LUIS CERNUDA
*Cuadro de Ron Di Scenza


Otros poemas: "Entrega". Carmen Conde



domingo, 7 de julio de 2013

¡La luz, la vida, el mar!... Pedro Salinas


¡la luz, la vida, el mar! 
Plural todo, plural, 
luces, vidas y mares. 
A subir, a ascender 
de docenas a cientos, 
de cientos a millar, 
en una jubilosa 
repetición sin fin, 
de tu amor, unidad. 
Tablas, plumas y máquinas, 
todo a multiplicar, 
caricia por caricia, 
abrazo por volcán. 
Hay que cansar los números. 
Que cuenten sin parar, 
que se embriaguen contando, 
y que no sepan ya 
cuál de ellos será el último: 
¡qué vivir sin final!


PEDRO SALINAS
*Cuadro de Denis Nolet

viernes, 5 de julio de 2013

"Dos palabras". Alfonsina Storni



Esta noche al oído me has dicho dos palabras
comunes. Dos palabras cansadas
de ser dichas. Palabras
que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces, que la luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
que digo sin quererlo -¡oh, qué bella, la vida!-
Tan dulces y tan mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas 
que nerviosos, mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
cortar estrellas.

ALFONSINA STORNI
Cuadro de Ron Di Scenza


sábado, 22 de junio de 2013

"Canción de pescadoras". Gabriela Mistral


Niñita de pescadores
que con viento y olas puedes,
duerme pintada de conchas,
garabateada de redes.

Duerme encima de la duna
que te alza y que te crece,
oyendo la mar-nodriza
que a más loca mejor mece.

La red me llena la falda
y no me deja tenerte,
porque si rompo los nudos
será que rompo tu suerte...

Duérmete mejor que lo hacen
las que en la cuna se mecen,
la boca llena de sal
y el sueño lleno de peces.

Dos peces en las rodillas,
uno plateado en la frente,
y en el pecho, bate y bate,
otro pez incandescente...


GABRIELA MISTRAL
*Cuadro de Vladimir Volegov


domingo, 9 de junio de 2013

"Oda a la bella desnuda". Pablo Neruda


Con casto corazón, con ojos 
puros, 
te celebro, belleza, 
reteniendo la sangre 
para que surja y siga 
la línea, tu contorno, 
para 
que te acuestes en mi oda 
como en tierra de bosques 
o en espuma: 
en aroma terrestre 
o en música marina. 

Bella desnuda, 
igual 
tus pies arqueados 
por un antiguo golpe 
del viento o del sonido 
que tus orejas, 
caracolas, mínimas 
del esplendido mar americano. 
Iguales son tus pechos 
de paralela plenitud, colmados 
por la luz de la vida, 
iguales son 
volando 
tus párpados de trigo 
que descubren 
o cierran 
dos países profundos en tus ojos. 

La línea que tu espalda 
ha dividido 
en pálidas regiones 
se pierde y surge 
en dos tersas mitades 
de manzana 
y sigue separando 
tu hermosura 
en dos columnas 
de oro quemado, de alabastro fino, 
a perderse en tus pies como en dos uvas, 
desde donde otra vez arde y se eleva 
el árbol doble de ni simetría, 
fuego florido, candelabro abierto, 
turgente fruta erguida 
sobre el pacto del mar y de la tierra. 

Tu cuerpo, en qué materia, 
ágata, cuarzo, trigo, 
se plasmò, fue subiendo 
como el pan se levanta 
de la temperatura, 
y señalò colinas 
plateadas, 
valles de un solo pétalò, dulzuras 
de profundo terciopelo, 
hasta quedar cuajada 
la fina y firme forma femenina? 

No sòlo es luz que cae 
sobre el mundo 
la que alarga en tu cuerpo 
su nieve sofocada, 
sino que se desprende 
de ti la claridad como si fueras 
encendida por dentro. 

Debajo de tu piel vive la luna.


PABLO NERUDA
*Cuadro de Seignac

viernes, 7 de junio de 2013

"La balada del amor tardío". Juana de Ibarbourou


Amor que llegas tarde,
tráeme al menos la paz:
Amor de atardecer, ¿por qué extraviado
camino llegas a mi soledad?

Amor que me has buscado sin buscarte,
no sé qué vale más:
la palabra que vas a decirme
o la que yo no digo ya...

Amor... ¿No sientes frío? Soy la luna:
Tengo la muerte blanca y la verdad
lejana... -No me des tus rosas frescas;
soy grave para rosas. Dame el mar...

Amor que llegas tarde, no me viste
ayer cuando cantaba en el trigal...
Amor de mi silencio y mi cansancio,
hoy no me hagas llorar.


JUANA DE IBARBOUROU
Cuadro: "Sirena" de Gustav Klimt


miércoles, 29 de mayo de 2013

"La última inocencia". Alejandra Pizarnik


Partir
en cuerpo y alma
partir.

Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta.

He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más fila para morir.

He de partir

Pero arremete ¡viajera!


ALEJANDRA PIZARNIK
*Cuadro de Gustav Klimt


martes, 28 de mayo de 2013

"Las lenguas de diamante". Juana De Ibarbourou


Bajo la luna llena, que es una oblea de cobre,
vagamos taciturnos en un éxtasis vago,
como sombras delgadas que se deslizan sobre
las arenas de bronce de la orilla del lago.

Silencio en nuestros labios una rosa ha florido.
¡Oh, si a mi amante vencen tentaciones de hablar!,
la corola, deshecha, como un pájaro herido,
caerá, rompiendo el suave misterio sublunar.

¡Oh dioses, que no hable! ¡Con la venda más fuerte
que tengáis en las manos, su acento sofocad!
¡Y si es preciso, el manto de piedra de la muerte
para formar la venda de su boca, rasgad!

Yo no quiero que hable. Yo no quiero que hable.
Sobre el silencio éste, ¡qué ofensa la palabra!
¡Oh lengua de ceniza! ¡Oh lengua miserable,
no intentes que ahora el sello de mis labios te abra!

¡Bajo la luna-cobre, taciturnos amantes,
con los ojos gimamos, con los ojos hablemos.
Serán nuestras pupilas dos lenguas de diamantes
movidas por la magia de diálogos supremos.


JUANA DE IBARBOUROU
*Cuadro: "Cara de mujer" de Amadeo Modigliani

lunes, 6 de mayo de 2013

"La primavera besaba..." Antonio Machado


La primavera besaba 
suavemente la arboleda, 
y el verde nuevo brotaba 
como una verde humareda.

Las nubes iban pasando 
sobre el campo juvenil... 
Yo vi en las hojas temblando 
las frescas lluvias de abril. 

Bajo ese almendro florido, 
todo cargado de flor 
—recordé—, yo he maldecido 
mi juventud sin amor. 

Hoy, en mitad de la vida, 
me he parado a meditar... 
¡Juventud nunca vivida, 
quién te volviera a soñar!


ANTONIO MACHADO

Cuadro: "Love Spring" de Natàlia Ruiz Llopart
http://nataliaruizlloparte.blogspot.com


sábado, 27 de abril de 2013

"Ayer te besé en los labios..." Pedro Salinas


Ayer te besé en los labios. 
Te besé en los labios. Densos, 
rojos. Fue un beso tan corto, 
que duró más que un relámpago, 
que un milagro, más. El tiempo 
después de dártelo 
no lo quise para nada ya, 
para nada 
lo había querido antes. 
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso; 
estoy solo con mis labios. 
Los pongo 
no en tu boca, no, ya no... 
-¿Adónde se me ha escapado?-. 
Los pongo  
en el beso que te di 
ayer, en las bocas juntas 
del beso que se besaron. 
Y dura este beso más 
que el silencio, que la luz. 
Porque ya no es una carne 
ni una boca lo que beso, 
que se escapa, que me huye. 
No. 
Te estoy besando más lejos.


PEDRO SALINAS
*Cuadro: Detalle de "El beso" de Gustav Klimt

domingo, 7 de abril de 2013

"El oro de los tigres". Jorge Luis Borges



Hasta la hora del ocaso amarillo
cuántas veces habré mirado
al poderoso tigre de Bengala
ir y venir por el predestinado camino
detrás de los barrotes de hierro,
sin sospechar que eran su cárcel.
Después vendrían otros tigres,
el tigre de fuego de Blake;
después vendrían otros oros,
el metal amoroso que era Zeus,
el anillo que cada nueve noches
engendra nueve anillos y estos, nueve,
y no hay un fin.
Con los años fueron dejándome
los otros hermosos colores
y ahora sólo me quedan
la vaga luz, la inextricable sombra
y el oro del principio.
Oh ponientes, oh tigres, oh fulgores
del mito y de la épica,
oh un oro más precioso, tu cabello
que ansían estas manos.


JORGE LUIS BORGES
Cuadro de Lauri Blank